El modo botón pulso y no suelto de la cámara… Principio de Proporción del Rostro

Hoy rescato a mi recuerdo este trabajo realizado para la firma de moda Pat Duril. A parte el trabajo de maquetación, lo que de verdad me supuso fue mi primer trabajo de fotografía de aplicación a un diseño posterior. Ahora lo rememoro y me hace gracia el ejercicio de improvisación que hice en su momento; diciendo a Betty la modelo, una u otra postura según iba viviendo como ella se movía por el estudio. Aún me río más cuando recuerdo cuando llegó el turno del niño, y finalmente opté por pulsar y dejar el dedo sobre el botón disparador de la cámara para poder captar algo de aquella personilla que no paraba ni un segundo corriendo hacia la cámara y a todo aquel que pasaba por allí para enseñarle su pelota de colores. Bonita pelota, por lo demás, hecha jirones de tanto uso que finalmente tuve que retocar para que no se vieran los lamparones de chocolate que la recorrían por entero… Mirado desde la lejanía, a pesar de todas las cosas que pasaron durante la sesión, me parece un trabajo muy aceptable y de mucha naturalidad y espontaneidad… siempre mejorable, pero que no cambiaría por todas esas pequeñas anécdotas que allí pasaron.
Ahora esa web ya no existe y se está trabajando en una renovación de la marca para su lanzamiento a otros niveles, y de lo cual igualmente me estoy encargando.
Este trabajo puede servir de introducción al PRINCIPIO DE PROPORCIÓN DEL ROSTRO:
Se trata de algo muy sencillo según lo cual la representación que nosotros hagamos de una persona atendiendo a la proporción entre el rostro y el resto del cuerpo va a influir en el modo en que la persona la perciba. Así aquellas imagenes en las que existe una proporción muy elevada del rostro sobre el resto del cuerpo van a a ser percibidas atendiendo principalmente a las cualidades intelectuales del individuo (es decir, la persona que está siendo representada en la imagen va a transmitir principalmente cualidades de inteligencia, confianza, ambición, dominancia,… es así como lo vemos en muchos carteles de políticos). Sin embargo cuando el sujeto es representado en la imagen de forma que existe una proporción elevada de su cuerpo vamos a centrar la atención sobre los atributos físicos y sensuales de la persona (v.gr., habitualmente la representación de la mujer y el hombre en la moda).
A este respecto, resulta de interés el hecho curioso y demostrado en varios estudios de cómo en una gran proporción de anuncios en revistas, televisión y otros medios visuales, se tiene a representar al hombre en una mayor proporción de rostro y la mujer en una mayor proporción de su cuerpo; parece ser que en muchos casos puede ser incluso una tendencia inconsciente del ser humano. Se hizo por ejemplo un estudio en el que se pidio a un grupo de estudiantes universitarios (hombres y mujeres) que dibujaran a un hombre y una mujer; a estos simplemente se les dijo que iba a consistir en una prueba para evaluar su habilidad en dibujo sin especificar nada más; y tanto los chicos como las chicas dibujaron en su mayoría hombres con una mayor proporción de rostro, como mujeres con una mayor proporción de cuerpo. A este hecho, Zarchickoff (2000) lo denomina bodyism (énfasis en el cuerpo) en las imágenes de las mujeres, frente a fasceism (énfasis en el rostro) en las imágenes de los hombres. Otros estudiosos a consultar pueden ser Dane Archer, Debra D.Kimes y Michael Barrios en su obra “Fasce-ism” (1978)













