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2007Jugando en los campos del Señor

Hace ya unos días me anunciaron que Alberto de Ursáiz había muerto… Alrededor de un año atrás contáctabamos ya que él estaba interesado en la promoción de un nuevo producto en la “sartén de España” como a él le gustaba referirse a su amada Ronda. Y como no… empezamos hablando de la marca.
Él lo tenía claro, deseaba un águila como motivo central: era un apasionado de Ferrari, también en la zona habitaban algunas de estas rapaces y, por supuesto, me pasó un escudo heráldico en el que se veía un águila y que casualmente coincidía con el de su apellido. No hay nada de malo en ellos, todos o al menos muchos de nosotros, aspiramos a dejar nuestra pequeña huella en este mundo, y pienso que eso debe respetarse. En cualquier caso, al paso de unos días me presenté nuevamente allí, y les mostré mi propuesta, que aunque respetuosa con la idea originaria presentaba un diseño pienso más moderno que el que inicialmente él tenía en mente. Lo defendí, incluso en un alarde de osadía que aún no sé muy bien como me salió, alegué que su idea si acaso era plasmada tal cual me la presentaba podía ser tildada de matices “fascistas” lo cual, mal o bien, no venía al caso para un producto como aquel… y él después de meditarlo quedó entusiasmado. Aún realizamos algunas modificaciones sobre aquel primer boceto. Y con cada palabra, con cada cartel en que quedaba reflejada, aquella águila se fue haciéndose totalmente suya. Reflejo de su carácter dinámico y entusiasta en todo lo que hacía…. Hoy, vuela más alto, ya imparable.