Golondrinas al Vuelo

Logo CompásCreativo

Tenía ganas de reenfocar mi portfolio.Volverlo más personal, incluso rayando lo íntimo… al fin al cabo, el diseño al igual que toda creación, debe ser por lo menos en unas cuantas ocasiones, un desgarro de nuestras almas. Quería igualmente dar cabida a través de mis palabras, opiniones o pensamientos que muchas veces los fuegos artificios de los colores no dejan traslucir. En fin… ¿Por dónde empezar me pregunté?. Y que mejor primer post que el de mi propio logo. Este fue un parto duro. Tardé más de un año en pensarlo y ahora mismo sonrío que quizá no esté acabado o tal vez cambie… Serán bienvenidos todos esos cambios. Al fin al cabo, la primera parte de mi logo, el isotipo, lo forma un trazo de pintura con pincel chino; una hoja de bambú, pintada miles de veces por artistas chinos o japoneses como ejercicio de destreza y realización de sus espíritus. Ese trazo a través de su espontenidad, simplicidad y pureza no es otra cosa que nuestro SER. ¿Y acaso nuestro ser no cambia, no se ve influenciado por nuestras experiencias, por los nuevos conocimientos que vamos asimilando, por nuestras amistades y familia, por lo que leemos y vemos?… 

Parte de las palabras (el naming) se las debo a mi mujer, y ello no me importa, e incluso me alegra. Nacemos con la deuda, una deuda impagable e imperecedera hacia nuestros padres… a veces, muchas veces, desgarradora porque no la elegimos. Y al menos esta deuda, se afinca desde el amor… A ella, mi mujer, debo en buena parte el encontrarme en donde encuentro, más cerca o más lejos, pero en el camino de mi deseo. Me gustó la reunión de todos esos elementos: trazo, música, regla, disciplina, acto, ser, simplicidad, golondrina, negro, espíritu, color, misticismo, deuda, amor,… 

Intenté buscar su equilibrio…